miércoles, 2 de junio de 2010

Eternity Rings

I

Choi Seunghyun era un idiota. Definitivamente no podría existir persona más arrogante y controladora que ese hombre, masculló Kwon Jiyong, al verlo entrar en la fiesta del brazo de esa muchacha la hija de sus tios, Park Dara.
Le dio un sorbo a su champagne y esperó a que su tio apareciera para que él se pudiera escapar de tipo de lugares que le hacían sentir mal.
"Pura gente superficial y fría, todos sólo preocupándose por ellos y los millones que pudieran ganar".

-jiyong-ah- dijo tio Kangin- me alegra que vinieras.
-Gracias la fiesta está muy linda...-comentó mientras devoraba un bocadillo.
el señor Park conocía demasiado bien al muchacho como para no darse cuenta de lo que en verdad sentía.Todos esos años con Yunjee and Jihan lo habian vuelto amargado e infeliz, y él, con las cargas de la empresa, no estaba haciendo un mejor trabajo. Pero estaba completamente seguro de que su sobrino manejaría mucho mejor sus negocios que su propia hija. Tristemente, Dara habia heredado la simplicidad y tontedad de su madre, aunque sabia cómo usar su atractivo para seducir a los hombres no era la mujer más inteligente y trabajadora que conocía.
En cambio, Jiyong había madurado demasiado pronto, a sus veintitrés años, ya habia acabado la carrera de administración y estaba en planes de empezar el master. Había dejado atrás una infancia despreocupada y era un hombre responsable y capaz. Tal como había sido su madre.
-¿Es absolutamente necesario que me quede más tiempo, tio?-Ji tenía el semblante pálido y se le veía cansado.
-Si puedes esperar unos minutos puedo conseguir que Taeyang te lleve a casa-dijo mirándolo preocupado.
-N-no es necesario, tío. Saldré y tomaré un taxi.
-Pero es peligroso.
-Nada de eso, tio, sé defenderme, no por nada hice Taekwondo, ¿no?-se alejó lentamente de allí. Estaba cansado y aburrido como para esperar a que Tae dejara a sus bonitas acompañnates.

De hecho se había salido al mes porque uno de sus compañeros le había roto una mano, accidentalemente. Eso lo había asustado mucho como para volver.

El tio le dio una mirada antes de volverse a un hombre que observaba el camino que su sobrino había recorrido hasta perderse en las elegantes puertas del hotel, en donde la recepción se estaba llevando a cabo.

-Señor Choi, espero que la fiesta esté siendo de su agrado.
-lo es, sin duda alguna. Espero pronto recibir su invitación para unirme al grupo de inversionistas-
-Téngalo por seguro...
-Ahora si me disculpais, debo salir rápidamente.
-Claro,claro,adelante.


La noche era oscura y fría, la neblina cubría hasta el suelo y el frío se colaba hasta su piel. Se tuvo que abrazar para poder soportar el clima mientras el endemoniado taxi aparecía.

Esperó unos cuantos minutos a unos metros alejado del atractivo muchacho aquel. Lo había estado observando toda la noche y algo dentro de sus actitudes consiguió llamar su atención. Lo que no sucedía muy a menudo. Y es que el chico era llamativo y con esa aura triste y melancólica que no hacía más que atraerlo sin que pudiera evitarlo. Se estaba preguntando si bajo ese traje tan conservador y negro, se escondía una piel tan suave y tibia como pensaba. Si sus labios rosados y delgados serían tan dulces como lo deseaba. ¿Sería tan bueno en la cama, como lo era para los negocios?, Seunghyun se moría por saberlo.

Una pequeña lluvia comenzó a caer y Jiyong no tuvo más opción que caminar hasta la parada de autobús más cercana. Soltó una maldición y se resguardó en una caseta telefónica cuando torrentes de agua le impidieron pasar al otro lado de la calle, estaba empezando a dudar de su suerte cuando un trueno lo hizo estremecer y desear salir de alli.Cuando otro trueno aún más fuerte resonó en el cielo, Jiyong dio casi gracias porque Tae se hubiera aparcado justo enfrente suyo.
El elegante auto hizo un sonido y Ji se acercó sin dudar.

Vio cómo se bajaba la ventana del conductor y se encontró con un rostro más que atractivo. No supo por qué pero un calor extraño se extendió por su cuerpo cuando aquel hombre le sonrió.

-¿Quiere que lo lleve, señor Kwon?

Ji se preguntaba cómo sabría su nombre...


TBC...

miércoles, 28 de abril de 2010

Sora... Libra non existence humans...

*********Sora***********

I

Al entrar llamò la atenciòn de todos. Bueno, lo cierto era que siempre era asì. Èl no podìa evitarlo. Sonriò un par de veces antes de llegar al lado del elegante hombre que lo saludò con un beso en la mejilla y luego de presentarlo ante sus amigos salieron del enorme salòn creyedno que todos estaban demasiado interesados en las conversaciones ajenas.

Asì que ese muchachito esa la nueva puta de su hermano. Uchiha Sasuke bebiò de su copa mientras Neji, Gaara y los demàs continuaban hablando de algo relacionado con la exposicion de arte de alguno y los proyectos de construccion de otros.
en realidad, no sabia por què ese rubio habìa llamado su atenciòn. Si bien era atractivo, tampoco era como los hombres que le gustaban. Pero algo en la tibia mirada azul le hizo sentir una punzada de algo que no reconociò.

sábado, 10 de abril de 2010

27

27 II

1
Se dio la vuelta. No dudó al salir de allí sin siquiera volverse a él. Después de todo, aquel hombre no lo merecía. Nada de lo que podría darle lo retendría a su lado. Él lo había dicho y no podía obligarlo a algo en contra de sus deseos.
Por eso también se fue. Se fue lo más lejos que pudo para no llorar cuando supiera que estaba casado, para que no derrumbarse al verlo con ella. Para evitar que ella se supiera triunfal cuando él había guardado sus sentimientos por tanto tiempo. Sin embargo, el tiempo no aminoraba el dolor, los amantes no le provocaban lo que alguna vez el simple roce de su piel contra la otra le hacía sentir. Y eran tantos… que no podía recordar sus nombres… tan sólo el suyo cuando estaba al límite… era aquel nombre amado el que pronunciaba con un jadeo ahogado cuando terminaba. Soñaba casi todas las noches con él, pensaba también en él y lo que podría haber pasado. Pensaba en lo que podría pasar si lo viera de nuevo, pero no debió hacerlo porque la invitación que yacía en la mesa le daba una oportunidad. Quizás la última…
“Sr. J*** Y****
Me alegra mucho tener que comunicarle que después de mucho tiempo y varias reuniones con los directivos se ha organizado un único evento en el que podrán presentarse una vez más con sus fans. Espero fervientemente que usted acepte puesto que la idea ha entusiasmado mucho a los organizadores así como también a sus compañeros.
En el dado caso de que acepte esperamos contar con su presencia el día ** del mes **** del año en curso, para afinar algunos detalles del show así como también la remuneración. Pero si decide no aceptar lo comprenderemos y agradecemos su atención a esta misiva.
De antemano, muchas gracias. Atte.: Sr. L*** S****”
***
No respondió al momento, ni siquiera ese día o esa semana. No, dudó mucho pero al final, pensó que cerrar aquel círculo vicioso en el que había estado los últimos cuatro años debía acabar en algún momento, antes de que terminara muerto o loco…
***
El día llegó con un cielo luminoso por la mañana pero ha como iban avanzando las horas y el avión llegaba desde Praga, la lluvia y el frio se fueron apoderando del azul y lo transformaron en gris opaco.
¿Eso sería un mal augurio?
Nadie estaba esperándole en el aeropuerto puesto que llegaba con dos días de anticipación, que pensaba ocupar para visitar a su hyung que acababa de salir del ejército. Sonrió al pensar en la cara de alucinado que el mayor pondría al verlo, después de todo, no habían podido hablar bien de lo que le había obligado a salir huyendo de Seúl sin siquiera despedirse de sus amigos. Mejor no pensar en eso. Tomó su equipaje del aparato que los estaba mostrando como si fueran modelos y salió con pasos lentos del edificio. Definitivamente, ya se había olvidado de los flashazos y los gritos de las fans al verlo pasar frente a ellas. Se olvidó de eso porque acarreaba el tener que pensar en quien no debía.
***
El edificio de departamentos estaba en la zona más elegante de la ciudad, incluso cada edificio tenía un lugar para los autos y un pequeño jardín frente a las puertas que estaban decoradas elegantemente. Bueno, no es que no viera cosas igual de elegantes en donde había vivido pero era un poco diferente el estar de nuevo en esa ciudad que guardaba cosas que no quería ver.
Bajó del taxi y se acomodó las gafas oscuras mientras avanzaba hacia la entrada. Se quedó un poco estático al oír la canción que sonaba en uno de los deportivos que pasaba por allí. Era una canción de amor pero lo que más llamó su atención fue la voz que la cantaba, tan suave y hermosa que la reconocería donde fuera.
Se quedó ensimismado un momento hasta que voces y risas que salían del edificio lo devolvieron a la realidad. Se detuvo al reconocer al hombre delgado que salía. Reconocería esa forma de ordenar en cualquier lugar y le sorprendió verlo acompañado por ese muchacho.
Miró a la pareja, juntos, aunque eran diferentes habían conseguido ser felices. Podía ver la confianza y el brillo en la mirada de su hyung al verle de la mano de ese hombre.
***
-… entonces le dije que se olvidara de eso. Esa Taeyeon aun no supera que el pequeño Xiah la haya dejado botada por un hombre…-comentó con una sonrisa burlona de esas que lo caracterizaban.
-no creo que sea gracioso-dijo un hombre alto que iba a su lado-No deberías burlarte de ella…
-ohh claro, se me olvidaba que eres el defensor de las dejadas…-Kim Heechul frunció la boca molesto, se alejó unos pasos del otro y entró directo al elevador.
-sólo porque haya sido yo el que dijo eso no es para que te enojes.
-deberías tenerme respeto, donsaeng- gruñó Heechul haciendo un espacio entre ambos en el escaso cuadro metálico.
Choi Siwon sonrió con burla y bajó la pequeña maleta que llevaba, se acercó con paso felinos a su acompañante. Lo tomó con fuerza de la cintura pero el mayor se revolvió como serpiente entre sus brazos. El tiempo en el ejército no le había servido, pensó Siwon. Seguía tan caprichoso e infantil.
-suéltame, donsaeng-hundió sus uñas afiladas en la piel de su brazo y Siwon soltó un quejido, provocando que apretara su cintura.
-Eso no decías hace un rato ni tampoco anoche. Creo recordar perfectamente como gritabas y pedias por más como un maldito poseído, hyung-murmuró en su oreja y aprovechó para darle un pequeño mordisco.
Heechul gimió pegándose a su cuerpo. Eso había sido un golpe bajo. Un año sin verlo y sin estar entre sus brazos. Le había dado miedo volver y encontrarlo con alguien más. Tuvo miedo de verle con una mujer, al fin uno de sus deseos era tener hijos y obviamente él no podía dárselos. Se volvió lentamente y lo abrazó. Siwon era alguien importante, el hombre que lo amaba y tenia paciencia con él.
El menor se sorprendió al sentir un casto beso en sus labios y luego la sonrisa coqueta de Heechul lo hechizó de nuevo.
***
Al salir del edificio continuaba oyendo las bromas de Heechul cuando se detuvo y miró al hombre de traje que estaba allí. Lo podía reconocer en cualquier parte. Era el donsaeng de su novio.
-¿Siwon por qué te detienes así?-Heechul miró donde Siwon y casi sufre un paro cardiaco. Allí estaba su amigo. Soltó la maleta y corrió hacia Jung Yunto que esperaba con una sonrisa.
***
-Hola hyung-dijo Yunho, dejó su equipaje en el piso y se dejó abrazar por el otro hombre. Le echó un vistazo a quien se había quedado callado. Choi Siwon estaba allí y lo miraba con el ceño fruncido y claras muestras de molestia.
-¿Cuándo volviste? Debiste llamarnos para ir a recogerte al aeropuerto, tonto donsaeng.
-Mihanne, Hyung- respondió Yunho con una sonrisa arrolladora.
-ya, ya no importa, pero quiero saber por qué decidiste volver tan repente. Quiero saber qué pasó contigo estos años,¿ me oíste? Siwon, amor, creo que no podré acompañarte al ensayo. Lo siento, cariño-se despidió de su novio y regresó al edificio con Yunho del brazo.
-hasta luego, Siwon-ah-dijo Yunho.
El atractivo hombre soltó una maldición antes de subirse en su deportivo y salir a toda velocidad de allí.

jueves, 25 de febrero de 2010

Café para tres

Este es un pequeño one-shot que se me ocurrió mientras miraba una imagen de YunJae. Fanservice*! jo! Eso me gusta...XDDD
...........................

Junsu se pregunta si a veces lo que ve o cree ver es parte de su loca imaginación o de los tantos fics que lee a escondidas de todos. Pero aún así se siente extrañamente raro cuando entra a la cocina y ve a Hero cocinando algo mientras Yunho sigue cada uno de sus movimientos, sin perderlo de vista, y como finge malamente leer algo, cuando jaejoong se vuelve a verlo.
Junsu sale de la habitación con el ceño fruncido sin saber claramente qué demonios pasa con esos dos.
........

Junsu no se atreve a asegurar nada cuando al entrar en la sala de música ve a Jaejoong con la mirada perdida y dando un sol en el piano, sin intentar nada más. Quiere creer que no está deprimido por la pelea que tuvo esa misma mañana con el lider y que aún no han resuelto porque Yunho salió y no regresa.
lo mira un poco más y ve que quiere llorar pero que su mismo orgullo no se lo permite.
Junsu no entiende o no quiere entender qué pasa allí.
.....

Junsu ha visto una foto de un detrás de cámaras y se ha quedado estático al mirar detenidamente cómo aparece él al fondo de la foto, pero lo que llama su atención es la imagen de Jae y Yun, juntos, mirándose uno al otro sin notar nada más. Yun tiene la vista clava en los labios de Jae y éste en el rostro serio de su lider.
Tan intenso y tan extraño al mismo tiempo que a Junsu se le encoge el estómago al pensar en algo indebido con ellos de protagonistas.Después de todo, el Yunjae es la pareja favorita de la banda.


Luego se pregunta si no hay algo más allá de lo que los mayores juegan a hacer o si Jae realmente actúa o siente algo. Ese mismo momento ha visto llegar a Yunho y Junsu puede ver que los ojos negros de Jaejoong se han vuelto luminosos en un instante.
Antes de cerrar la puerta oye un 'lo siento' del mayor y un ' yo también' de parte del menor.

It´s you ...

It´s you
A yunjae fanfic
Esa persona tiene una extraña costumbre. Una costumbre que puede pasar desapercibida para muchos pero para él no. Esa costumbre es demasiado, como decirlo, atrayente para otros. La forma… “sensual”… en que mueve los labios, remojándolos, humedeciéndolos, dándoles un suave tono rosa. Quisiera preguntarle si ese gesto es inconsciente, si lo hace sólo porque se pone nervioso con todas las cámaras que están frente a ellos en algún show o quizás es planeado. Probablemente lo hace para llamar la atención de todos. Algo que en su opinión es innecesario, puesto que es imposible para alguien, incluido él, ignorar a una criatura tan… tan…
Se remueve incómodo en la elegante silla y finge que está poniendo atención a lo que las otras personas están comentando. Asiente cuando ve a Yoochun y Junsu con la cara sonriente, diciendo sabrá Dios que cosas sobre sabrá Dios quien. No es que le importe mucho, la verdad. Porque él está más interesado en ese gesto que llama su atención. No puede evitar mirar lentamente como mueve los labios. La forma pausada en que abre la boca y saca la lengua luego cómo la desliza sobre sus labios y al final le lanza una mirada sonriente. Pareciera que es ajeno a lo que ése pequeño gesto puede significar.
Aquella persona no sabe lo que “ese” gesto provoca en su cuerpo. Y él se esfuerza para no delatarse. Porque él, él tiene unas ganas tan intensas de devorar esos labios, de tocar la piel cremosa que hay sobre esas camisetas perturbadoramente entalladas que delinean tan perfectamente su figura. Esa ropa que en otros sería simple en Él es pecado. Sus pantalones favoritos son esos que se enfundan en esas largas y torneadas piernas que aún no ha tenido el placer de tocar.
No se atreve a preguntarle si siente lo mismo. O si para él el show de las miradas y los abrazos, los toques y las caricias son sólo para ganar más fans. Quizás es cobarde como se lo ha repetido tantas veces su hyung, pero es que es puro miedo el que siente. No sabe que es peor, si estar así con la incógnita siempre rondando su cabeza o el temor se saberse rechazado. De tener que alejarse de esa mirada, de los dulces toques de sus dedos sobre los suyos. Del aroma de su loción y la vibrante risa que le reconforta.
No, no podría soportar algo así…

TBC?

martes, 16 de febrero de 2010

Eso no era amor

Notas del autor
Bien, la parte dos llegó por fin. Espero que les agrade y lamento la demora.
Feliz año del tigre para las niñas que nacieron en 1986 :DD
Advertencias:
Odio el Homin pero aquí hace acto de presencia. T.T
…..
That was not love
Eso no era amor
Yunjae (unilateral), Homin (implícito)

Vancouver, Canadá, Sábado 6 de Febrero. 12:15
Había pasado muchas horas llorando. Mirando el reloj avanzar y estando tan quieto en la habitación completamente a oscuras. Suspiraba y a veces, solo a veces miraba el cielo y pensaba en si estaba haciendo lo correcto o no. La verdad no lo sabía. No sabía si había hecho bien al salir de la ciudad sin decir nada a nadie, excepto quizás a su acompañante, al hombre que dormía en la misma cama, que rodeaba su cintura.
No podía evitar pensar en lo que había hecho. Sin embargo no debería importarle lo que pensaran los demás. Ni siquiera aquella persona.
Cerró los ojos y no pudo evitar recordar sus crueles palabras… “- ¡No me interesas! Nada era cierto. Te mentí. Por amor de Dios, ¿no creerías que iba a fijarme en un hombre como tú o sí?”
Sin embargo creía que su dulce mirada había significado algo. Creyó haber visto algo en sus ojos, algo que parecía tan real.
Se separó de aquel brazo y salió de la cama. Podía ver que afuera estaba nevando. Los delgados copos de nieve caían lentamente y eran las 12:25 de la madrugada. ¿Cuántos ya le habrán enviado sus felicitaciones deseándole toda la felicidad del mundo? ¿Será que el pequeño ya había aprovechado la oportunidad para confesarse? ¿Habría notado ya que él aún no le enviaba nada? Seguro que no.
Después de todo, él sólo había recibido unas hermosas flores sin remitente el día de su cumpleaños y la felicitación de todos sus amigos pero nunca un mensaje suyo. No le oyó decir por el teléfono:
-“Felicidades, Boo. Te deseo muchos años más de felicidad y vida…”-Luego Jae podría ver la sonrisa arrolladora del líder y desearía atraparlo en una habitación con él, y poder hacer realidad todos los sueños que lo perseguían cada noche…
Pero la llamada nunca llegó. Eso sólo significaba una cosa… y Jae se negaba rotundamente a aceptarlo porque él… él sentía algo por el líder de DBSK. Aun no podía identificar que era aquel sentimiento pero oír la voz de aquel hombre, sentir sus brazos rodearle el cuello o la cintura enviaba corrientes intensas de calor por todo su cuerpo. Y luego su voz, murmurándole cosas al oído. Y él, él a duras penas podía controlarse.
Y recordó la entrega de premios en Japón.
Él había acudido con Yoochun y Junsu, pero estaba muy ansioso por verlo. Para hablar de lo que pasaba, de lo que podrían hacer cuando todo volviera a la normalidad. Pero no pudo, al verlo llegar comprendió todo. Aquel hombre no le pertenecía más. Quizás nunca le había pertenecido de ninguna forma que él hubiera deseado.
Sonrió con amargura al recordarles llegar del brazo y en lo que fue parte de la noche no se separaron para nada. Ese niño fue demasiado astuto. Desde esa vez, Jae supo de lo que era capaz su donsaeng. Astuto y cruel, manipulador y muy inteligente, siempre pendiente de lo que su líder pensara y sugiriera. Siempre lo apoyó. Y él, él sólo era un espectador de aquello. Lo que sintiera no importaba mucho ahora. Estaba separado, lejos de aquel tanto física como espiritualmente.
-“Yunho… Yunho… Yunho…”
Su nombre se repetía en su cabeza cada vez con más intensidad y rapidez. Cada vez más alto y doloroso. Parecía que el eco de su nombre lo volvería loco en cualquier momento.
Una voz llamó su atención. Su acompañante parecía estar hablando en sueños.
-Minho…-le oyó murmurar y luego darse la vuelta para abrazar la almohada.
Jae sonrió divertido aun a pesar de lo que estuviera sintiendo en esos momentos. No debería sentirse mal, pero el dolor en su pecho no se iba y ya no sabía qué hacer para calmar las ganas intensas que tenía de salir corriendo hasta Seúl para verlo, aunque fuera de lejos. Quería encontrarse con su mirada oscura, quería ver sus ojos brillar de felicidad. Quería… quería tantas cosas…
Abrió la ventana y salió al balcón. Hacía muchísimo frio pero no se podía comparar con lo que sentía en esos momentos. Tanta tristeza y probablemente un amor no correspondido estaban sofocandole. Esos sentimientos estaban dejándolo frio tan frio como el viento helado que corría, mojando su pijama, colándose en su piel haciéndolo temblar.
Aquel sentimiento estaba muriendo junto con sus deseos de llamar a Yunho, de confesarle todo lo que pasaba por su cabeza en esos momentos. Porque era el cumpleaños de Jung Yunho y él estaba a kilómetros de distancia. Pero no iba a llamarlo. No porque él no lo hiciera el día de su cumpleaños… sinceramente era mejor dejar que aquello que había nacido de repente, muriera dentro de él sin esperanzas.
Sí, eso era lo mejor. Si había posibilidad de algo, él mismo se estaba encargando de matarla. Así estaba mejor, tal como su amigo, él estaba viviendo por ese sentimiento, eso era lo único que le daría fuerzas para enfrentar todo lo que vendría después que la situación se arreglara. Esperaba fervientemente que todo se arreglara, después de todo, nadie merecía perder en ese asunto.
Miró el cielo y lloró, aunque esta vez, lloró para que el dolor se fuera y le dejara vivir en paz. Sus sentimientos no lo dejarían trabajar. Su amor por Jung Yunho era frio y blanco como la nieve, pero al igual que esta con el calor del sol, se desvanecería…
Después de todo, aquello no era amor.
……….
Ejem!
¿Se dieron cuenta que este es más corto que el anterior? Maldito muso todo es vuestra culpa XDD
¿Qué puedo decir? Esta parte fue… eh… extraña. Mi Jae salió muy depresivo y negativo hasta el final pero…
Lo de la parte anterior quedó resuelto aunque quizás algo muy raro. Mi odio por el Homin salió en esta parte u.u.
Lo siento por las fans del Homin, pero bueno es parte importante para escribir algo.
Espero que les haya gustado y dejen comments con sugerencias, tomatazos…XDD
Mi fic de It´s you va viento en popa…
Matta ne Mina!!!

jueves, 4 de febrero de 2010


Notas del autor
Diablos! Esto me costó tres horas de estar partiéndome la cabeza por escribir algo que valiera la pena. Aunque sea con una semana de retraso este es mi presente para Jae-oppa. XD
Él sabe que lo amo y que es mi favorito. :D
Este también es el fic que le debía a una amiga, que espero que le guste mucho al igual que a todas las lectoras. Creo que líder-sshi me quedó completamente emo y OOC pero sólo él sabe cómo es realmente y bueno con respecto al texto. Huh, no sé, ustedes decidan si vale o no la pena.
La conti, espero que sea el dia del cumple de Yunho…
Gracias por leer y Matta ne mina!!!
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Amar en secreto
Martes 26 de enero, Seúl, Corea del Sur
12:01 de la madrugada.
Llevaba ya varios minutos dando vueltas en su cama sin poder conciliar el sueño, y si apenas lo conseguía por alguna extraña razón se despertaba repentinamente con una sensación de desesperación en el pecho. Estaba intentando dormirse temprano como había tenido intención después salir a cenar con sus amigos y decirle a Changmin que por favor nadie lo molestara hasta el día siguiente, ya que tendrían una junta importante con los de la empresa sabía que con lo de la demanda, no sería nada divertido escuchar los sermones de sus jefes.
Miró el reloj. Eran las doce con diez. Inconscientemente miró el calendario que colgaba en la pared, y por primera vez ignoró a la hermosa mujer que estaba en la imagen, clavó los ojos en el día que era. Veintiséis de enero. Sabía perfectamente que significaba, pero se negaba a caer en el juego de enviarle un bonito mensaje diciéndole que pasara un día feliz y que desearía estar a su lado para darle muchos abrazos. Que quisiera estar en Japón junto con él y los otros chicos y pasar el día comiendo pastel y cervezas. ¿Para qué enviarle un maldito mensaje? Si sabía perfectamente que le diría fingidamente que agradecía el gesto pero que no era necesario. Y entonces él desearía estar frente al otro para decirle en su cara que todo era fingido, era toda una mentira, que sólo lo había hecho por compromiso, que él no sentía nada más por el otro que amistad.
Era ingenuo si creía que iba a estar esperando su mensaje con ansias cuando en realidad tenía más amigos que él con los que compartía más cosas que con él. Recordaba claramente que antes de irse a Japón, ellos habían discutido y dicho cosas que los habían herido mucho, tanto odio había surgido que Yoochun tuvo que intervenir para evitar que llegaran a los golpes; Junsu le había gritado que no los comprendía, que lo mejor para todos era que se fueran del apartamento, que así debía ser. Yunho estaba, quizá un poco triste por haberse separado de los que eran su familia sin embargo, el rencor y su orgullo habían podido más que esos extraños sentimientos que tenía hacia …
Yunho se levantó de la cama y caminó hasta el balcón. Afuera sólo las lámparas de la calle iluminaban el lugar. A lo lejos podía escuchar el sonido de ambulancias rompiendo el silencio de la noche. Se sentó en el piso, dio un suspiro y miró el cielo. Estaba despejado aunque corría un viento fuerte que le helaba la piel.
El reloj avanzaba lentamente. Podía oír claramente como pasaba cada segundo. Haciendo tic tac, poniéndolo un poco más nervioso. Veía de vez en cuando su móvil, allí en el buró. Esperando, como si supiera que tarde o temprano el líder de DBSK iba a ceder ante la tentación de marcar ese número que se sabía de memoria, esperaría hasta que Él respondiera; le temblaría todo el cuerpo al escuchar la voz suave de esa persona al decir “Nabboseo” o quizá “Moshi moshi” para practicar su japonés. Tan sólo debía caminar unos cuantos pasos para terminar con esa necesidad enfermiza que tenia de saber que pensaba tanto en él como Yunho lo hacía.
Miró de nuevo el cielo, unos nubarrones negros venían acercándose desde lejos. ¿También había llovido cuando Él había nacido? Decían que la lluvia significaba desgracia o el anuncio de algo bueno.
Para Yunho había sido alguien bueno desde la primera vez que lo conoció.
“-H-hola. Soy Jung Yunho- se recordó a sí mismo de unos quince años, nervioso y desconfiado aún por todo aquel cambio, pero muy ilusionado por lo que podría lograr. Miró al chico delgado y pálido enfrente suyo. Apenas se había negado a saludarlo y siquiera a dirigirle una mirada.
Lo miró de arriba abajo como si fuera indigno de su presencia. Yunho había sido rescatado de aquello por Yoochun quien había llegado y robado a un sonriente Hero. Recordaba claramente cómo se quedó allí, de pie sin decir o hacer nada por evitar aquel primer encuentro.”
En ese momento pensó que era un idiota arrogante por no dignarse a dirigirle cuando menos un saludo. Ahora, ahora debía admitir que nada volveria a ser como antes. Ya no serian una familia, si al menos lo intentaran se sentirían como miembros de una familia que está intentando arreglarse después de una infidelidad. Quizás él había sido el “appa” infiel, su hijo Changmin se había quedado con él mientras que umma se había ido de casa con sus otros hijos. O mejor aún, Hero era el infiel, y Yoochun el amante… después de todo eran Soulmates, ¿No? Ellos eran los que se llevaban bien, se embriagaban y se tatuaban figuras similares al mismo tiempo, mientras que el líder sólo se quedaba mirando como Él interactuaba con todos, sonreía con todos, incluso con quienes no debía. Pero Kim Jaejoong no tenía un tatuaje en la espalda con su nombre escrito. En ninguna parte decía: “Este cuerpo pertenece a Jung Yunho. Aléjese. ”
Ese cuerpo le pertenece al cobarde de Jung Yunho, que no tenía fuerza para poder decir que amaba en secreto a Hero. Que estaba esperando una señal para poder enviarle el maldito mensaje que lo tenía despierto. Deseaba fervientemente que no fuera demasiado tarde para que fueran una familia de nuevo, para que compartieran lo que no pudieran. Quizás aún podría decirle a Jaejoong lo que en verdad sentía por él. Podría confiarle los sentimientos que desde hacía años, existían en su corazón. Esos que nunca había pensado en revelarle, por miedo a ser despreciado…
¿Debería enviarle flores? Un ramo sin remitente en donde le dijera todo, o pidiéndole una cita para arreglar las cosas. ¿Sería muy tarde para marcar a una florería en Japón, y enviarle un ramo de flores?
Se puso de pie. No podía dejar pasar ese año sin mandarle felicitaciones a su Boo. No permitiría que todo terminara. No, él ya no amaría más en secreto…
TBC?